ATENEA | inspirado en Olympéa Rabanne
ATENEA
ATENEA es una fragancia femenina, elegante y magnética, creada para una mujer que no necesita llamar la atención para hacerse notar. Su aroma combina la frescura luminosa de los cítricos y las flores con una sensualidad cálida, cremosa y ligeramente salada que permanece sobre la piel de una manera envolvente.
Desde el primer instante, ATENEA despierta los sentidos con mandarina verde, jazmín de agua y flor de jengibre. La salida se siente fresca, limpia y ligeramente especiada, con un toque floral que aporta luminosidad y feminidad. Es una apertura vibrante que transmite energía y seguridad.
Poco a poco aparece el corazón de la fragancia, donde la vainilla y el acorde salado se convierten en protagonistas. Aquí está la personalidad más característica de ATENEA: una vainilla dulce y sensual, pero lejos de sentirse excesivamente azucarada. La nota salada crea un contraste fascinante, como la sensación de una piel cálida después de un día junto al mar. El resultado es un aroma cremoso, seductor y adictivo.
En el fondo, sándalo, madera de cachemira y ámbar gris aportan profundidad y calidez. Las maderas le dan cuerpo y elegancia, mientras el acorde ambarado deja una estela suave, sensual y envolvente sobre la piel.
ATENEA es de esas fragancias que comienzan frescas y luminosas, pero con el paso de las horas se vuelven más cálidas, dulces y sensuales. Tiene una presencia femenina y sofisticada, perfecta para quienes disfrutan de los perfumes de vainilla, flores blancas y acordes salados, pero buscan algo diferente a la dulzura convencional.
Es una fragancia que transmite seguridad, sensualidad y poder, con ese aire de una mujer que entra en un lugar y deja su presencia incluso después de haberse marchado.