PLEAMAR | inspirado en Sex-Sea Lorenzo Pazzaglia
PLEAMAR — Tierra Salvaje
PLEAMAR empieza como una ráfaga de aire fresco frente al mar. Apenas lo siento sobre la piel, aparecen los cítricos, la bergamota, la mandarina, el yuzu y el pomelo rosado, acompañados por la frescura de la menta y un pequeño toque de pimienta rosa. La salida es chispeante, verde y refrescante, como llegar a una playa en pleno verano y sentir de golpe el viento cargado de sal.
Pero después de unos minutos, el perfume cambia.
Empiezo a notar un lado más húmedo y envolvente. El higo aporta una dulzura verde y ligeramente cremosa, mientras las notas marinas y ozónicas crean esa sensación tan particular de aire húmedo, agua y piel recién salida del mar. Las flores blancas aparecen suavemente en el fondo de esta escena, aportando un toque limpio y sensual, mientras el mirto sardo y el cedro le dan una faceta verde y amaderada.
Y es en el secado donde, para mí, PLEAMAR encuentra realmente su personalidad.
La frescura comienza a desaparecer poco a poco y queda sobre la piel una sensación salada, mineral y ligeramente terrosa. Las algas y la sal recrean ese olor tan particular que queda en la piel después de pasar un día entero junto al océano. El ámbar gris aporta profundidad y sensualidad, mientras el pachulí introduce una faceta más seca y oscura que hace que el perfume no se sienta simplemente acuático.
Lo que más me gusta de PLEAMAR es precisamente ese contraste: comienza cítrico y refrescante, después se vuelve marino, verde y floral, y finalmente termina en una piel cálida impregnada de sal, algas, madera y ámbar.
No huele simplemente a “mar”. Huele a mar después de un día de verano: al aire que queda cuando el sol comienza a bajar, a la sal sobre la piel, a la brisa que llega desde el agua y a esa sensación de libertad que hace que quieras quedarte un poco más.
Es una fragancia fresca, sensual, salada y profundamente unisex, perfecta para quien busca algo diferente a los típicos perfumes acuáticos. Tiene frescura, pero también carácter; tiene limpieza, pero conserva un lado sensual y ligeramente salvaje.