CONTRATIEMPO | inspirado en Instant Crush Mancera
CONTRATIEMPO es de esas fragancias que entiendo apenas la pruebo en la piel: tiene algo que sucede de repente y que resulta difícil ignorar. La primera impresión es brillante, especiada y ligeramente cítrica. La bergamota y los cítricos aportan frescura, mientras el azafrán y el jengibre aparecen con una calidez especiada que hace que la salida tenga mucho más carácter. Es una combinación que se siente luminosa, pero al mismo tiempo intensa.
Después de unos minutos, el perfume empieza a mostrar su lado más seductor. La rosa marroquí y el jazmín egipcio forman un corazón floral elegante y sensual, pero lo que realmente cambia la personalidad de la fragancia es el ámbar. Empieza a sentirse más cálido, profundo y envolvente, como si aquella frescura inicial se transformara poco a poco en algo mucho más adictivo.
Y aquí es donde CONTRATIEMPO empieza a hacer honor a su nombre.
El sándalo aparece aportando una textura cremosa y amaderada, mientras el musgo de roble añade una faceta ligeramente terrosa y sofisticada. Sobre ellos se instala la vainilla, que suaviza toda la composición con un dulzor cálido, mientras el almizcle blanco deja esa sensación limpia, suave y aterciopelada que permanece cerca de la piel.
Lo que más me llama la atención es el contraste. Primero siento frescura y especias, después aparecen las flores y el ámbar, y finalmente queda una mezcla cremosa, dulce, amaderada y almizclada. Es como conocer a alguien por casualidad y descubrir, después de unos minutos, que hay algo en esa persona que resulta imposible dejar de mirar.
No es un perfume tímido. Tiene presencia, pero no necesita ser agresivo. Su sensualidad está en cómo se va quedando sobre la piel y en esa estela cálida que mezcla vainilla, sándalo, ámbar y almizcle.
CONTRATIEMPO se siente elegante, sensual, cálido y adictivo. Es una fragancia que funciona especialmente bien cuando quieres dejar huella: una noche especial, una cita, una cena o simplemente esos días en los que quieres llevar algo que haga que alguien se acerque un poco más.